Guía de Amsterdam
Para todos los aficionados a los deportes de invierno practicar el patinaje siempre es ocasión de diversiones y recorridos donde la vitalidad nos acerca aún más a quienes nos acompañan.
No es que se tenga evidencia científica, pero creo que ni hace falta para saber que viajar acompañado, aún mejor si se está bien acompañado, ayuda a disfrutar mucho más de todo lo que se encuentra en el viaje. Pues lo mismo sucede cuando se practica algún deporte, por ejemplo el patinaje.

Patinar en una pista puede ser en muchas ocasiones la única opción posible y para algunos incluso la única imaginable, sin embargo en Amsterdam nos podemos encontrar con una sorpresa muy agradable ofreciéndonos la posibilidad de patinar por sus canales helados.
Esto no es que sea muy frecuente, puede que durante cuatro o cinco años seguidos no haga el suficiente frío como para que la capa de hielo sea lo suficientemente gruesa como para admitir que los patinadores puedan practicar este deporte sin temor de terminar remojados y medio helados.
Este año 2009 sin embargo si ha sido uno de esos que han vuelto a mostrar los canales helados. No tanto por el interior de la ciudad de Amsterdam pero si por los alrededores como es el caso de los canales de Kinderdijk.
Los inviernos en Amsterdam suelen ser bastante fríos y las nevadas no son nada raro. Aunque para ver los canales helados hace falta que llegue durante varios días el viento helado siberiano que convierte la ciudad en un congelador. El tiempo en Amsterdam no suele ser por fortuna tan desapacible aunque el fresco no desaparece ni siquiera en verano y por esto mismo la manga larga suele ser una necesidad en cualquier época del año. Ahora bien, en inviernos como el de este año es necesario llevar ropa de mucho abrigo.
Por la facilidad con la que tantos cientos de personas se desplazan por los blancos canales casi se podría considerar como un deporte nacional el patinaje sobre canales helados que además se ha practicado durante muchos siglos. Sólo hay que ver algunos cuadros del siglo XVII de pintores como Jacob Grimmer o Salomon Jacobsz van Ruysdael, con escenas costumbristas de patinadores y trineos sobre canales de Holanda para darse cuenta de que los holandeses han tenido mucho tiempo para aprender a patinar.
En Amsterdam podrá encontrar otro tipo de salas de cine diferentes a las que son comunes en España que en la actualidad casi siempre están localizadas en centros comerciales. No es que en Amtesdarm tengan una mentalidad diferente con relación al acto de ir al cine y de estar sentados frente a una pantalla, porque la situación da tan poco juego que a parte de la película, las butacas y la pantalla poco más puede variar en esa escena, más bien se deben las diferencias en la arquitectura y construcción de sus calles y edificios que por lo menos en toda la zona de los canales impiden que aparezcan en escena esos grandes centros comerciales, al igual que tantos hoteles tienen que instalarse en varias casas contíguas, algo que sería impensable en España.

En Amsterdam está claro que no sobra el espacio y todo tiene que aprovecharse. Así sucede con la sala Kriterion donde podrá ver todas las novedades cinematográficas.
Esta sala fue una antigua sala de tallado de diamantes que ahora se ha transformado en sala de cine y en café.
A lo largo del día hay proyecciones de varias películas que se van repitiendo a lo largo de la semana o del mes, dependiendo del éxito de taquilla que tengan. En la web de esta sala Kriterion podrá consultar su cartelera.
¿Dónde se encuentra la sala Kriterion?
En la zona conocida como Plantage, no muy lejos del centro de Amsterdam, en su zona oriental. Más exactamente la sala se encuentra en Roeterstraat, 170.
No muy lejos de allí se encuentra el Artis Zoo y el Hortus Botanicus.
Si ha reparado en el pequeño detalle del idioma y se pregunta si ver una película en holandés puede ser algo agradable, no se preocupe, en este país respetan los diálogos originales y sólo añaden subtítulos.

Amsterdam ha sido durante muchos años un lugar ideal para el reclamo sexual en toda Europa. El Barrio rojo que ahora parece estar en decadencia, ya que se van a suprimir muchos de sus locales, era un exponente de este mercado sexual y aunque no se puede decir que el éxito turístico de Amsterdam haya estado en este tipo de reclamos si que es cierto que la atracción que despertaba esta ciudad en muchos de sus visitantes estaba relacionado con lo prohibido: el comercio sexual y los coffee shops en los que la marihuana y otro tipo de sustancias estaban permitidas. También a los coffee shops les ha llegado su hora puesto que a raiz de algunos desafortunados incidentes protagonizados por turistas se ha prohibido por ejemplo la venta de hongos psicodélicos.
Las saunas Thermos tienen una oferta dirigida al público gay y además lo hacen con un claro contenido sexual puesto que disponen de proyección de películas porno o cabinas privadas. Más centrado en el servicio propio de una sauna ofrecen jacuzzi, sauna de calor seco o húmedo. Disponen de servicio de masajistas.
Las dos saunas Thermos son:
Thermos Daysauna situada en Raamstraat, 33.
Thermos Night Sauna localizada en Kerkstraat, 58-60.