Guía de Amsterdam
Cuando se viaja a Amsterdam con poco dinero no resulta muy placentero salirse de las rutas de los museos o los lugares más típicos ya que el presupuesto no da para demasiadas alegrías. Además Amsterdam no es una ciudad especialmente barata, menos aún si pensamos que en comparación de cualquier habitante de la ciudad nosotros tenemos que pagar el viaje en avión y la habitación en el hotel.

Sin embargo cuando la economía lo permite y el deporte de comprar nos resulta placentero podemos visitar algunos de los mercados más interesantes de Amsterdam donde podremos encontrar desde las plantas exóticas que jamás vimos hasta los mejores quesos del país.
El mercado de las flores suele ser del gusto de todos aunque las plantas no sean su mayor afición. Aunque se puede visitar durante todo el año los meses de Primavera son los mejores debido a que son muchas las plantas que se encuentran en floración.
El mercado más grande de todos es Albert Cuypmarkt, cercano al parque Saphatipark, donde podrá encontrar por ejemplo tiendas de quesos gouda o edam a buen precio. La variedad es grande y la tentación enorme cuando se visita este lugar con la intención previa de comprar algo. Lo recomendable es darse primero una vuelta por el mercado y al final decidir qué comprar.
Noordermarkt y Westerstraat son dos mercados situados muy próximos en El Jordaan. En estos mercados se puede encontrar ropa usada a muy bajo precio. Únicamente permanecen abiertos un día a la semana, el lunes.
El mercado Noordermarkt se transforma los sábados en el Boerenmarkt donde podrá comprar alimentos orgánicos o biológicos, es decir, que si quiere conocer el sabor de las manzanas o las lechugas sin cientos de abonos y productos fitosanitarios puede darse un paseo en ayunas por el mercado.
De lunes a sábado podrá visitar el mercado de Waterlooplein que se encuentra cerca del Muziektheater y del Hortus Botanicus. Es un mercado donde podrá encontrar de todo: ropa usada, cd’s de música y vinilos, artesanía propia de Holanda, libros usados, etc.

No sé si en su viaje a Amsterdam habrá planeado ver los mismos lugares de día y de noche, puede que no, tal vez piense que lo mejor es coleccionar un largo listado de sitios visitados, pero ¿esto tiene algún sentido? ¿sirven de algo estas competiciones?.
Olvide a esas personas a las que le hablará de su viaje y disfrute sólo en función de usted mismo.
Si sus paseos por Amsterdam le llevan hasta Kerkstraat se encontrará con uno de los numerosos puentes que tiene la ciudad, sin embargo éste tiene, dentro de su sencillez un aire festivo, sobre todo cuando se ilumina por la noche. Comprenderá viendo este puente, y toda la zona del río Amstel, que la ciudad es otra completamente diferente cuando cae la noche. El puente no es el original sino uno nuevo que se construyó pasada la Segunda Guerra Mundial y es que con las penurias de esos años no había madera suficiente en la ciudad y no le quedó más remedio a los habitantes de Amsterdam que utilizarlo como leña. El nuevo puente sigue levantándose de manera manual.
El trayecto que le recomiendo es muy corto, tan sólo un paseo por la calle Kerkstraat hasta llegar al puente Magere Brug, y luego caminando por la otra orilla puede ver si alguno de los conciertos programados en el Teatro Carré le interesa. No confunda este teatro con una famosa discoteca belga que también se llama Carré.
En Kerkstraat podrá encontrar multitud de tiendas de arte y boutiques. Si entre sus compras en Amsterdam se encuentra el arte, o la moda en sus diferentes expresiones, entonces no debe dejar de ver esta calle.
Alguna muestra de las galerías de arte la tiene en Galerie in de Kerkstraat, Slewe gallery, o de las tiendas de moda como Inkasmode.
En Amsterdam existe un ambiente no sólo permisivo sino de integración y normalidad con relación a cuestiones que en otras ciudades o países son directamente rechazadas o se manejan como tabú. Por ejemplo en esta calle tan comercial puede encontrar por ejemplo un hotel gay, es decir, un hotel donde se supone que sus visitantes soy gays y por lo tanto su oferta se personaliza para este sector de la población.

Este mercado es el claro representante de la atracción que existe en toda Holanda por las plantas, un país que es el gran distribuidor para toda Europa de multitud de especies que se venden en los viveros y garden center de multitud de ciudades.
El Bloemenmarkt se encuentra junto al canal Singel, muy próximo a la Torre de la Moneda (Munttoren), y en él podrá encontrar desde los típicos bulbos de tulipanes hasta semillas de las más raras plantas del mundo.
No se puede decir que Bloemenmarkt sea un mercado barato sin embargo al tener asegurada la calidad de las plantas que le venden la oferta no desentona demasiado con el nivel de precios de Amsterdam.
Tenga presente que en el mercado no podrá encontrar las mismas plantas durante todo el año. Inevitablemente la naturaleza es la que manda en este sentido y si en su viaje a Amsterdam quiere comprar algunos bulbos considere primero si se encuentra en la época de plantación. Por lo demás los arbustos o semillas siempre están disponibles. Si usted viaja desde algún país no europeo debe de preguntar al vendedor si necesitará un certificado para poder llevarse las plantas a su país. No olvide preguntarlo ya que de otro modo sus plantas pueden quedar retenidas cuando intente llevarlas hasta su lugar de residencia.
El mercado tiene además la curiosidad de encontrarse con sus tiendas sobre barcas en el canal de Singel aunque esto es algo que ni notará cuando esté visitándolo.
Una recomendación que podemos darle es que si en su viaje a Amsterdam desea comprar plantas lo deje para los últimos días, en especial si va a pasar más de una semana en la ciudad. De esa manera se asegurará que hasta el último día sus plantas habrán tenido los cuidados correctos, evitando tener que almacenarlas durante días en su hotel u hostal.